jueves, 23 de abril de 2009

La revolución digital

Nadie duda ya de que la llegada de las tecnologías de la información y comunicación han supuesto una revolución tan importante como la que provocó la invención de la escritura o de la imprenta. Pero mientras que los grandes descubrimientos que han marcado la evolución de las civilizaciones se espaciaron en el tiempo, la revolución actual se ha producido en muy poco espacio de tiempo, ha invadido todos los sectores de la vida social y está en vías de modificar las bases de la economía.

A la base de la revolución digital se encuentran tres grandes áreas: la electrónica, la digitalización y las telecomunicaciones. La electrónica propició en una fase preliminar el desarrollo de aplicaciones analógicas: teléfono, radio, televisión, registros magnéticos de audio y video, fax, etc. La digitalización ha proporcionado un sistema más abstracto y artificial de representación de la información, ya sea texto, imagen, audio o vídeo, que mejora los sistemas de almacenamiento, manipulación y transmisión a la vez que facilita el desarrollo de soportes lógicos para interactuar con las máquinas. Finalmente las telecomunicaciones han dado a lo anterior la capacidad de interconexión.

El paradigma de las nuevas tecnologías son las redes informáticas. Los ordenadores, aislados, nos ofrecen una gran cantidad de posibilidades, pero conectados incrementan su funcionalidad en varios órdenes de magnitud. Formando redes, los ordenadores no sólo sirven para procesar información almacenada en soportes físicos (disco duro, disquetes, CD ROM, etc.) en cualquier formato digital, sino también como herramienta para acceder a información, a recursos y servicios prestados por ordenadores remotos, como sistema de publicación y difusión de la información y como medio de comunicación entre seres humanos. Todo ello ha hecho de Internet un fenómeno con el que es preciso contar a partir de ahora en todas las esferas de la actividad humana, incluida la educación.

Las consecuencias de estos avances están provocando continuas transformaciones en nuestras estructuras económicas, sociales y culturales. Su gran impacto en todos los ámbitos de nuestra vida hace difícil que podamos actuar eficientemente prescindiendo de ellas: el mundo laboral, la sanidad, la gestión económica o burocrática, el diseño industrial o artístico, la comunicación interpersonal, la información, la calidad de vida o la educación.

Fundamentación en el uso de las Tics en la educación

Los procesos de transformación que se están suscitando en el ámbito educativo global, así como en los sistemas educativos nos obligan a estar a la vanguardia en el ámbito de las nuevas tecnologías (NT) o de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) aplicadas a la educación.

Es de considerar que los cambios producidos en los últimos años han originado adelantos tecnológicos, que por su naturaleza e importancia tocan en su interior al aspecto educativo y conllevan a la utilización de nuevos medios para la enseñanza, por lo que se deben prever la incorporación de nuevas unidades curriculares en las instituciones de educación, las cuales se han de abocar directamente al problema de la actualización de los profesionales involucrados en el sector educativo, quienes necesitan herramientas adecuadas para enfrentar la responsabilidad de administrar sus actividades académicas en torno a la aplicación de las TIC, así como el gerenciar las nuevas “Unidades de Tecnología” que incluyen laboratorios con equipos computacionales. Por lo tanto se hace necesario la actualización de personal capacitado en TIC aplicadas a la educación.

La informática y la computación están produciendo una nueva tendencia en el estudio de la sociedad, se requiere entonces, una adecuación de los modelos educativos para la formación de profesionales cuyo perfil este relacionado con el sector productivo.

En una era donde la integración mundial es un proceso irrevocable, la utilización de los avances tecnológicos y de comunicación permitirá a los individuos compartir y relacionarse eficientemente y tener a su disposición los conocimientos y herramientas necesarias para participar con propiedad en los venideros procesos de desarrollo.

Los planteamientos anteriores abren la posibilidad de formular interrogantes en relación con la computación y la educación: (1) ¿Cuáles son los requerimientos informáticos y computacionales básicos para desempeñarse adecuadamente en la sociedad futura? (2) ¿Qué necesitan saber los docentes sobre informática, computación y educación en una sociedad basada en la información y el conocimiento? (3) ¿cómo poder desarrollar en los docentes una cultura informática que le permita ejercer apropiadamente su rol? (4) Y el alumno o aprendiz, ¿Qué papel juega en todo este embrollo tecnológico?, ¿cuál es su participación? y ¿cuáles sus beneficios?

La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación en la Educación, se sustenta en la afirmación de que las computadoras constituyen un apoyo significativo en el proceso enseñanza - aprendizaje, comparadas con otros medios, debido a que presentan además de texto, dibujos, animaciones, vídeo y sonido, permitiendo la interacción, la reorganización y búsqueda de un extenso contenido de información; la descentralización de la información y la retroalimentación del usuario; lo que hace que el participante responda de manera más efectiva y desarrolle diferentes habilidades, destrezas y aprendizajes por la variedad de estímulos que se le presentan.